Se
entiende por contaminación atmosférica a la presencia en la atmósfera de
sustancias en una cantidad que implique molestias o riesgo para la salud de las
personas y de los demás seres vivos, vienen de cualquier naturaleza, así como
que puedan atacar a distintos materiales, reducir la visibilidad o producir
olores desagradables. El nombre de la contaminación atmosférica se aplica por
lo general a las alteraciones que tienen efectos perniciosos en los seres vivos
y los elementos materiales, y no a otras alteraciones inocuas. Los principales
mecanismos de contaminación atmosférica son los procesos industriales que
implican combustión, tanto en industrias como en automóviles y calefacciones
residenciales, que generan dióxido y monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y
azufre, entre otros contaminantes. Igualmente, algunas industrias emiten gases
nocivos en sus procesos productivos, como cloro o hidrocarburos que no han
realizado combustión completa. La contaminación atmosférica puede tener
carácter local, cuando los efectos ligados al foco se sufren en las
inmediaciones del mismo, o planetario, cuando por las características del
contaminante, se ve afectado el equilibrio del planeta y zonas alejadas a las
que contienen los focos emisores.
Medidas
para evitar la contaminación atmosférica.
Se
ha celebrado la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático de 2017, en la
que se publicó el informe “Hacia un planeta libre de contaminación”, con 50
medidas para paliar la contaminación en general, y 12 en concreto para evitar
la atmosférica.
Medidas
para reducir la contaminación del aire
Durante
la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático de 2017 (COP23), se lanzó el
informe “Hacia un planeta libre de contaminación”. En él se sentaban las bases
de 50 estrategias a nivel global para personas, empresas y gobiernos, con el
fin de implementarlas para luchar contra la contaminación y cumplir así los
ODS. 12 de esas estrategias incluían medidas para evitar los efectos de la
contaminación de la atmósfera.
“Hacia
un planeta libre de contaminación”
En
el informe se reiteraba que la contaminación, en toda su amplitud, pero, en
especial, la polución del aire, es controlable y evitable. Se hacía hincapié en
el papel fundamental que tienen los acuerdos ambientales multilaterales,
especialmente el del cambio climático y la Agenda 2030 para el Desarrollo
Sostenible. En ellos se especifican numerosos objetivos para la reducción de la
contaminación en general, y evitar la contaminación atmosférica en particular.
Había,
además, en el informe cinco mensajes globales que merece la pena no olvidar:
Un
convenio mundial sobre la contaminación haría de la prevención una prioridad
para todos.
La
gobernanza ambiental debe ser fortalecida en todos los niveles.
Debe
fomentarse el consumo y la producción sostenibles a través del uso eficiente de
recursos y cambios en el estilo de vida. La reducción de desechos y su gestión
deben ser priorizados.
La
inversión en producción y consumo más limpios ayudará a contrarrestar la
contaminación.
Las
alianzas y colaboraciones entre múltiples actores interesados son vitales para
la innovación. El intercambio de conocimientos y la investigación
transdisciplinaria necesaria para desarrollar soluciones tecnológicas y basadas
en los ecosistemas.
Medidas
para evitar la contaminación atmosférica
A
lo largo de sus páginas, establecía 50 estrategias a nivel global. Estas se
encuentran divididas en polución del aire, contaminación del agua,
contaminación de la tierra y del suelo, contaminación marina y costera y
productos químicos y desechos. El Día Mundial del Medio Ambiente, recuperamos
las 12 medidas para evitar la contaminación atmosférica y sus efectos:
Formular
políticas y estrategias de la calidad del aire a nivel subnacional, nacional y
regional para cumplir las directrices sobre la calidad del aire de la OMS.
Invertir
en las redes de vigilancia de la calidad del aire, los sistemas de evaluación,
la capacidad institucional y la divulgación de información al público en
general. Así se corregirán las deficiencias en materia de capacidad, datos,
información y concienciación.
Reducir
las emisiones procedentes de fuentes industriales y manufactureras de
importancia.
Establecer
y aplicar normas avanzadas sobre emisiones de los vehículos.
Idear
vehículos híbridos y eléctricos e implantar su uso. Esto resultará
imprescindible para que las consecuencias de la contaminación del aire se
reduzcan lo máximo .
Facilitar
el acceso al transporte público y a la infraestructura de transporte no motorizado
en las ciudades.
Aumentar
las inversiones en energía renovable y eficiencia energética.
Mejorar
el acceso a combustibles de cocina no contaminantes y a tecnologías ecológicas
para la calefacción residencial.
Proteger
y restaurar los ecosistemas para reducir la erosión, los incendios y las
tormentas de polvo.
Reducir
las emisiones de metano y amonio procedentes de la agricultura.
Designar
y ampliar espacios verdes en las zonas urbanas.
Mejorar
las actividades gubernamentales y empresariales en relación con el cambio
climático.

No hay comentarios:
Publicar un comentario